Pintar o reparar un techo alto
Una torre móvil de aluminio te pone a la altura sin jugártela en una escalera. Cumple la norma EN 1004 y la plataforma aguanta 200 kg por metro cuadrado: dos personas trabajando con su herramienta.
Una torre móvil de aluminio te pone a la altura sin jugártela en una escalera. Cumple la norma EN 1004 y la plataforma aguanta 200 kg por metro cuadrado: dos personas trabajando con su herramienta.
Hormigonera, martillo, grupo electrógeno... Nos cuentas la faena y te decimos qué máquina te hace falta, sin dar nada por sabido.
Si algo se avería, avísanos y respondemos en el momento: la arreglamos o te llevamos otra. Una obra no puede quedarse días esperando a que alguien venga a mirar la máquina.
No hace falta llevar una constructora para alquilar aquí. Si vas a pintar la fachada de tu casa o a meterte con la reforma de la parcela, te alquilamos la torre móvil o el martillo igual que a una empresa: mismo material y mismo trato. Cuéntanos qué vas a hacer y te decimos qué máquina lo saca adelante; si con una torre pequeña y un martillo te llega, no te vamos a alquilar más.
Las torres móviles de aluminio cumplen la norma EN 1004: la plataforma aguanta 200 kilos por metro cuadrado, que son dos personas con su herramienta. Todo sale limpio y revisado del almacén, y lo comprobamos contigo dos veces: en la entrega, para que firmes lo que has visto funcionar, y en la recogida, para que nadie te achaque un daño que no hiciste. Si una máquina se avería en mitad de la faena, respondemos en el momento: la arreglamos o te llevamos otra.
La tarifa va por días y se cierra por escrito antes de servirte, con el transporte y la fianza claros desde el principio. La tarifa diaria de cada máquina y el alquiler mínimo te los decimos por teléfono antes de reservar nada. Si llueve o la obra se alarga, extiendes el alquiler los días que necesites: nos lo dices y ya está.
Por teléfono o por WhatsApp. Te decimos qué máquina te conviene y te cerramos la tarifa por días por escrito, con el transporte y la fianza claros desde el principio.
El día que acordamos es el día que la tienes, en la obra o en tu casa. Descargada y lista para trabajar.
Limpia, revisada y funcionando delante de ti. Lo que firmas es lo que has visto arrancar, no lo que pone un papel.
Al devolverla la revisamos juntos y anotamos el estado delante de ti. La fianza se devuelve en el plazo que figura por escrito en el contrato.
A los dos, y con el mismo trato. Da igual que seas una constructora, un autónomo o un particular con una reforma entre manos: misma tarifa, mismo material y el mismo asesoramiento. Aquí nadie es cliente de segunda por alquilar una sola máquina.
No debería pasar, porque cada máquina sale limpia y revisada. Y por si acaso, la comprobamos contigo en la entrega: si algo no funciona, se cambia en el momento. En la recogida repetimos la comprobación juntos, para que nadie te culpe de lo que no hiciste.
Cuéntanos la obra y te llamamos con el precio desglosado y por escrito. Si corre prisa, mejor llámanos al 663 770 223.